julio torri
de funeralesHoy asistí al entierro de un amigo mío. Me divertí poco, pues el panegirista estuvo muy torpe. Hasta parecía emocionado. Es inquietante el rumbo que lleva l
de fusilamientosEl fusilamiento es una institución que adolece de algunos inconvenientes en la actualidad. Desde luego, se practica a las primeras horas de la mañana. “Hast
el descubridorA semejanza del minero es el escritor: explota cada intuición como una cantera. A menudo dejará la dura faena pronto, pues la veta no es profunda. Otras vec
el héroeTodo se adultera hoy. A mí me ha tocado personificar un heroísmo falso. Maté al pobre dragón de modo alevoso que no debe ni recordarse. El inofensivo monstr
el mal actor de sus emocionesY llegó a la montaña donde moraba el anciano. Sus pies estaban ensangrentados de los guijarros del camino, y empañado el fulgor de sus ojos por el desalient
el vagabundoEn pequeño circo de cortas pretensiones trabajaba, no ha mucho, un acróbata, modesto y tímido como muchas personas de mérito. Al final de una función doming
era un país pobreEra un país pobre, como tantos otros de que guarda siempre confuso recuerdo el viajero impenitente. La exportación se reducía a pieles de camello, utensilio
estampaEl día fue caluroso. Se comienza a llenar de opalina sombra la hondonada, por cuyo fondo discurren ondas brillantes y tersas. Los árboles extienden espesas
fantasías mexicanas…al moro Búcar y a aquel noble marqués de Mantua, teníalos de su linaje. Por el angosto Callejón de la Condesa, dos carrozas se han encontrado. Ninguna retr
la amada desconocidaDon Juan… por quien olvidan las cortesanas parisienses de moda sus ahorros en el Banco de Francia. Rey norteamericano de una industria como la del acero y e
la balada de las hojas más altasNos mecemos suavemente en lo alto de los tilos de la carretera blanca. Nos mecemos levemente por sobre la caravana de los que parten y los que retornan. Uno
la cocineraPor inaudito que parezca hubo cierta vez una cocinera excelente. La familia a quien servía se transportaba, a la hora de comer, a una región superior de bie
la conquista de la lunaDespués de establecer un servicio de viajes de ida y vuelta a la Luna, de aprovechar las excelencias de su clima para la curación de los sanguíneos, y de pu
la feriaY estando a — Y estando amarrando un gallo Se me re — Se me reventó el cordón. Yo no sé Si será mi muerte un rayo… Los mecheros iluminan con su luz roja y v
la gloriosaLas cuestas y llanos se pueblan de los pobrecitos indios. Ya baja allá a lo lejos la imagen que traen en andas, con gran acompañamiento de gentes. Los cirio
la humildad premiadaEn una universidad poco renombrada había un profesor pequeño de cuerpo, rubicundo, tartamudo, que como carecía por completo de ideas propias era muy estimad
le poète mauditMuy poco grata era su compañía y evitada hábilmente por todos. Había perpetrado un latrocinio hacía mucho, y lo que es peor no conservaba nada del mal habid
literaturaEl novelista, en mangas de camisa, metió en la máquina de escribir una hoja de papel, la numeró, y se dispuso a relatar un abordaje de piratas. No conocía e
los unicorniosCreer que todas las especies animales sobrevivieron al diluvio es una tesis que ningún naturalista serio sostiene ya. Muchas perecieron; la de los unicornio
mujeresSiempre me descubro reverente al paso de las mujeres elefantas, maternales, castísimas, perfectas. Sé del sortilegio de las mujeres reptiles -los labios frí
vieja estampaDos criados abren presurosos, a la curiosidad de los desocupados, las pesadas hojas de la puerta, cuyos tableros de cedro ostentan -en rica obra de talla- l