PAIS RELATO

Libros de jorge ibargüengoitia

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jorge ibargüengoitia

conversaciones con bloomsbury
—¿Quién era Bloomsbury? —preguntó la pintora a un señor que según las malas lenguas es agente de la CIA—. ¿Qué hacía Bloomsbury en México? ¿Es cierto que era agente de la CIA? —¿Por qué me pregunt
cuento del canario, las pinzas y los tres muertos
1. El canario A pesar de estar a veinte metros de una calle muy transitada, durante muchos años mi casa estuvo rodeada de los terrenos selváticos que habían sido de la Compañía de Jesús y se había
el claxon y el hombre: ¿hablando se entiende la gente?
Estábamos en una reunión hablando de un ausente. Una señorita humanitaria le reclamó a un amigo mío: —¿Por qué dices que te cae mal, si no lo conoces? Mi amigo contestó: —Lo único que sé de él es
el episodio cinematográfico
El episodio cinematográfico sucedió hace cuatro años. Yo estaba embargado y mi aventura con Ángela Darley había entrado en una etapa negra. Una noche me salí de su casa olvidando, o mejor dicho, f
el puente de los asnos
1 Cuando hablo con personas más jóvenes que yo que pasaron por las mismas escuelas, llegamos irremisiblemente a la conclusión de que la época en que yo estudié es, comparada con la actual, la edad
falta de espíritu scout
—Si tú vas al Jamboree —me dijo el maestro Nicodemus—, yo no voy. Yo lo miraba estúpidamente. Nunca me imaginé que se fuera a poner así. —Eres un anarquista y vas a fomentar el desorden —explicó N
insultos modernos
El director de la segunda escuela en que estuve, que era salvadoreño y ya viejo, tenía tres insultos predilectos: “patán”, “vulgarón” y “eres más papista que el Papa”. Todos los que pasamos por su
la ley de herodes
Sarita me sacó del fango, porque antes de conocerla el porvenir de la Humanidad me tenía sin cuidado. Ella me mostró el camino del espíritu, me hizo enten­der que todos los hombres somos igual
la mujer que no
Debo ser discreto. No quiero comprometerla. La llamaré… En el cajón de mi escritorio tengo todavía una foto suya, junto con las de otras gentes y un pañuelo sucio de maquillaje que le quité no sé
la vela perpetua
—Julia y tú —me dijo uno que ahora tiene fama de buen novelista—, han sido muy buenos amigos y volverán a serlo. Esto no es más que un pleito pasajero. Se equivocó. El pleito se acabó hace mucho,
malos hábitos - levantarse temprano
El viernes pasado encontré en Revista de Revistas un artículo escrito por mi buen amigo Loubet que es una especie de oda a los que se levantan temprano. Además de bien escrito está bien ilustrado.
manos muertas
¿Cómo llegó? ¿De dónde vino? Nadie lo sabe. El primer signo que tuve de su presencia fueron las pan tálelas. Yo acababa de entrar en el camarote (el único camarote) con la intención de abrir una l
mis embargos
En 1956 escribí una comedia que, según yo, iba a abrirme las puertas de la fama, recibí una pequeña herencia y comencé a hacer mi casa. Creía yo que la fortuna iba a sonreírme. Estaba muy equivoca
resuelve este caso
En las últimas semanas tres personas me han reclamado por no haber escrito un artículo sobre Agatha Christie con pretexto de su defunción. A las tres les contesté lo mismo: que los libros de esta
what became of pampa hash?
¿Cómo llegó? ¿De dónde vino? Nadie lo sabe. El primer signo que tuve de su presencia fueron las pantaletas. Yo acababa de entrar en el camarote (el único camarote) con la intención de abrir una la
¿quién se lleva a blanca?
Todo empezó con una obra de caridad: Visitar a los enfermos. Mi amigo Willert estaba enfermo de anginas y varias personas fuimos a visitarlo. Durante esa visita nos bebimos la famosa botella de ro