john steinbeck
asesinatoSucedió hace años en el distrito de Monterrey, en California. El Cañón del Castillo es uno de los muchos valles que atraviesa la cordillera de Santa Lucía, entre cortaduras y riscos abruptos. Del
de ratones y hombresCapítulo 1 Unas millas al sur de Soledad, el río Salinas se ahonda junto al margen de la ladera y fluye profundo y verde. Es tibia el agua, porque se ha deslizado chispeante sobre la arena amarill
desayuno al aire libreEs algo que me llena de deleite. Y no sé por qué. Aún puedo recordarlo hasta en sus menores detalles. Lo rememoro una y otra vez, extrayendo más y más pormenores de mi lejano recuerdo, porque reco
el arnésPeter Randall era uno de los granjeros más respetados de Monterrey. En cierta ocasión, al ser presentado como conferenciante en una asamblea local, fue citado como ejemplo y modelo de generaciones
el atracoEl sábado anterior a la Fiesta del Trabajo del año 1955, a las 9,04 de la mañana, Mr. Hogan perpetró un atraco en un Banco. Era un hombre de cuarenta y dos años, casado, padre de un muchacho y de
el linchamientoEl arrebato pasional, el confuso movimiento y el vocerío de la multitud fueron extinguiéndose poco a poco, y el silencio se hizo dueño de nuevo del pequeño parque municipal. Grupos de personas que
el pony colorado i: el regaloBilly Buck salió al amanecer de la casa de los peones y se detuvo un instante en el pórtico, mirando al cielo. Era un hombrecito estevado, con unos bigotes de morsa, unas manos cuadradas, callosas
el pony colorado ii: las grandes montañasEn el calor zumbante de una tarde de verano, el pequeño Jody recorría displicentemente el rancho en busca de algo que hacer. Había estado en el establo, y en seguida se había puesto a tirar piedra
el pony colorado iii: la promesaA mediados de una tarde de primavera, el pequeño Jody caminaba marcialmente por la carretera bordeada de matorrales en dirección a su casa. Golpeando contra su rodilla la fiambrera en que llevaba
el pony colorado iv: el guía de la partidaEl sábado por la tarde, Billy Buck, el peón del rancho, rastrilló los restos del almiar del año anterior, y luego, con el bieldo, echó varias brazadas escasas de heno, por encima de la cerca de al
johnny “el oso”La aldea de Loma se alza, como su mismo nombre indica, sobre una loma redondeada que parece una isla en la boca del valle de Salinas en California. Al norte y al este de la población se extienden
la codorniz blanca1 La pared opuesta a la chimenea en el cuarto de estar consistía en una gigantesca vidriera que alcanzaba casi hasta el techo y estaba adornada con cristales de colores en forma de rombos. Desde a
la fugaUnas quince millas más abajo de Monterrey, en la costa agreste, vivía la familia Torres, en una granja que no consistía más que un par de hectáreas situadas sobre el acantilado y asomadas a las ru
la perlaI Kino se despertó casi a oscuras. Las estrellas lucían aún y el día solamente había tendido un lienzo de luz en la parte baja del cielo, al este. Los gallos llevaban un rato cantando y los madrug
la promesaA mediados de una tarde de primavera, el pequeño Jody caminaba marcialmente por la carretera bordeada de matorrales en dirección a su casa. Golpeando contra su rodilla la fiambrera en que llevaba
la serpienteEra casi de noche cuando el joven doctor Phillips se echó el saco al hombro y abandonó la laguna formada por las aguas de la marea. Trepó rocas arriba y echó a andar por la calle pisando fuerte co
los agitadores1 Era de noche en la pequeña ciudad californiana cuando los dos hombres se apearon del tren y echaron a andar decididos por unas estrechas callejuelas. El aire olía fuertemente a fruta fermentada,
los crisantemosUna niebla invernal, gris y espesa separaba al Valle de Salinas del cielo y del resto del mundo. Era una densa bruma que se apoyaba por sus bordes en las crestas de las montañas, convirtiendo el v