john maxwell coetzee
una historiaNo siente culpa. Eso es lo que la sorprende. Ninguna culpa. Una vez por semana, a veces dos, va a la ciudad, al departamento de ese hombre, se desviste, le hace el amor, vuelve a vestirse, sale de
vanidadES el cumpleaños de la madre; cumple sesenta y cinco, de modo que no es cualquier cumpleaños. Llegan juntos al departamento: él, su hermana y su mujer, además de los dos nietos y todos los regalos