jhumpa lahiri
cielo e infiernoPranab Chakraborty no era, en rigor, el hermano menor de mi padre. Era otro bengalí de Calcuta que había ido a parar a las áridas costas de la vida social de mis padres a principios de los setenta
cuando el señor pirzada venía a cenarEn el otoño de 1971, un hombre solía venir por nuestra casa con golosinas en los bolsillos y la esperanza de determinar si su familia estaba viva o muerta. Era el señor Pirzada, oriundo de Dacca,
el intérprete del dolorEn el quiosco donde se servía té, el señor y la señora Das discutieron a quién correspondía llevar al lavabo a Tina. La señora Das terminó por ceder cuando su marido le recordó que a él le había t
el tercer y último continenteSalí de la India en 1964, con una titulación en comercio y sin más dinero que el equivalente, en aquellos días, a diez dólares. Durante tres semanas navegué a bordo del SS Roma, un mercante italia
la fronteraCada sábado aparece una nueva familia para pasar cierto periodo de tiempo aquí. Algunos llegan temprano por la mañana, desde lejos, listos ya para empezar las vacaciones. Otros no comparecen hasta
un durwan de verdadMamá Boori, la mujer que barría la escalera, llevaba dos noches sin dormir, así que en la mañana anterior a la tercera noche, sacudió la colcha de su cama y a continuación sacudió las sábanas, una
una anomalía temporalEl aviso les informó de que la medida era temporal: durante cinco días les cortarían la electricidad por espacio de una hora, a partir de las ocho de la noche. La última tormenta de nieve había pr
una vez en la vidaTe había visto antes, demasiadas veces para contarlas, pero en una fiesta de despedida que celebró mi familia en honor de la tuya, en nuestra casa de Inman Square, es cuando empiezo a recordar tu