jean ray
el diablo de ceraLa multitud se había agolpado en torno a una cosa horrible, recubierta por un trozo de tela grasienta. Las miradas se quedaron fijas por un instante sobre la forma humana que podía adivinarse bajo
el extraño resplandor verdeI. El superintendente de Scotland Yard, Goodfield, viejo conocido de nuestros lectores, y sus inspectores Moriss y Briggs estaban de muy mal humor. Habían terminado una investigación en Epping, al
el gran nocturnoUn carillón vertió su lluvia de hierro y de bronce por entre la persistente lluvia del Oeste que, desde el alba, flagelaba sin merced a la ciudad y sus alrededores. Monsieur Théodule Notte podía s
el terror rosaSócrates Birdsie movió preocupado la cabeza y me dijo: —Siento que no vengas con nosotros, Biddy. No, no; no prometas nada, poor old fellow. Cuando regresemos ya no estarás aquí… Tú no serás el pr
el uhuMis compañeros estaban ligeramente borrachos. —Quisiera saber... —comencé a decir. Seis cabezas se alzaron, desafiantes. La gente del mar y de la costa no gusta que se la interrogue, ni siquiera d
la calleja tenebrosaEn un muelle de Rótterdam, los cabrestantes extraían de las bodegas de un barco una carga fardos de papeles viejos. El viento los erizaba de banderas multicolores cuando, de repente, uno de ellos
la mano de goetz von berlichingenHabitábamos en Gante, en el Ham, una casa grande y antigua, tan grande que yo estaba convencido de poder extraviarme en ella en el transcurso de mis desobedientes incursiones a los pisos superiore
la resurrección de la gorgona—¿Me reconoce, señor Dickson? Era en Hammersmith Road, una agradable tarde de septiembre, a la hora en que se encienden las farolas. El detective observó la silueta esbelta, aunque un poco cargada
los enigmas de la inscripciónLa casa del señor Edwin Rules se encuentra situada en Clarendon Street, a doscientos metros de la Belgrave Road, y, ciertamente, es una de las más antiguas de las vetustas casas de ese elegante ba
yo maté a alfred heavenrockApoyé la bicicleta contra un poyo y desplegué el mapa que me habían entregado en la casa Calson, Mivvins y Mivvins. Era un mapa del condado de Kent y de una parte del de Surrey, pero la empleada q