jean-paul sartre
confusiónMe siento, pido un café con leche, el mozo me hace repetir tres veces el pedido y lo repite él también para evitar todo riesgo de error. Se va, transmite mi pedido a un segundo mozo, quien lo anot
el muroNos arrojaron en una gran sala blanca y mis ojos parpadearon porque la luz les hacía mal. Luego vi una mesa y cuatro tipos detrás de ella, algunos civiles, que miraban papeles. Habían amontonado a
eróstratoA los hombres hay que mirarlos desde arriba. Yo apagaba la luz y me ponía a la ventana: ni siquiera sospechaban que se les pudiera observar por encima. Cuidan la fachada, algunas veces la espalda,
intimidadLulú se acostaba desnuda porque le gustaba acariciarse con las sábanas y porque el lavado cuesta caro. Enrique protestó al principio: no se mete uno desnudo en la cama, eso no se hace, es sucio. S
la cámaraLa señora Darbedat tenía una “rahat-loukum” entre los dedos. Lo aproximó a sus labios con precaución y retuvo la respiración por temor de que se volase con su aliento el fino polvo de azúcar con q