hugh barnett cave
damas de honorHalper, el agente de bienes raíces del pueblo, entrecerró los ojos: —Ustedes son los mismos que recorrieron ese lugar en abril, ¿no es así? Claro que sí. Los que quedaron atrapados en esa extraña
desde los abismos de la antigua blasfemiaHubo tambores esa noche, ¿o quizás fueron truenos? A la distancia no pudo notar la diferencia. Apenas pudo oírlos. No solo estaban demasiado lejos, sino repentinamente ahogados por algo más cercan
la galería del ghoulPermítame decirle primero que el joven que vino a mis consultorios médicos esa noche no era el tipo de hombre que cede, sin razón, al miedo absoluto. Sin embargo, cuando entré en mi oficina exteri
la guardia nocturnaEn cierto modo fue mi culpa. Lo supe cuando esa noche, Elaine Ingram, a quien conocí durante años, me dijo después del funeral: —¿Preguntó por mí, Harry? Su hermano había fallecido. Tenía que deci
la isla de la magia negraEl capitán Bruk, capitán del Bella Gale, fue el hombre que trajo a Peter Mace a Faikana; y como no conocí al muchacho hasta su llegada, debo contar la primera parte de esta historia tal como la vi
la presa de los nocturnosLa mujer de Peter Marabeck fue enterrada el martes. La otra apareció en su vida el sábado siguiente, por la noche, mientras conducía a casa desde Putney. La nieve había caído irregularmente durant
los susurradoresEra una casa muy vieja y desolada. Para llegar a ella tuvimos que trepar por una verja rota en la que colgaba un cartel de SE VENDE, y luego atravesar un desenfrenado mar de hierba. —Cariño —dijo