País Relato - Autores

héctor tizón

el traidor venerado
Aquella sería la última comida juntos. El que era indigno de ajustarle el cordón de los zapatos estaba ebrio. Toda esa noche la pequeña campana de la estaci
mazariego
La anciana Lambra levantábase mucho antes del alba y permanecía en el umbral de su casa, justo a la entrada del pueblo, mirando hasta el cielo, como adivina