guadalupe dueñas
al roce de la sombraRAQUEL conectó la luz y se sentó en la cama… Si el aroma saturado en el lino, si la música obsesiva, si los trajes de otro mundo desaparecieran, y si consiguiera dormir; pero la nitidez de la imag
historia de mariquitaNunca supe por qué nos mudábamos de casa con tanta frecuencia. Siempre nuestra mayor preocupación era establecer a Mariquita. A mi madre la desazonaba tenerla en su pieza; ponerla en el comedor ta
las ratas—¿Hace tiempo que trabaja usted como bolero? —pregunto distraída al tipo que da vertiginoso lustre a mis zapatos. Responde una voz venida de un cántaro: —¡Oh, no! Llevo apenas dos años. Durante ve