grace paley
adiós y buena suerteYo era popular en algunos círculos, dice tía Rose. No es que entonces estuviera delgada, pero no me sobraban tantas carnes. Son cosas del tiempo, ya lo comp
amigasPara aliviarnos, para apaciguar nuestros corazones mientras ella agonizaba, nuestra querida amiga Selena dijo: La vida, después de todo, tampoco ha sido tan
conversación con mi padreMi padre tiene ochenta y seis años y está en la cama. La bomba sanguínea que le sirve de corazón es vieja también, y ya no volverá a hacer ciertos trabajos.
deseosVi a mi ex marido en la calle. Estaba sentada en las escaleras de la nueva biblioteca. Hola, mi vida, dije. Habíamos estado casados veintisiete años, así qu
el concursoTanto si madrugo como si me levanto tarde, siempre desperdicio las mañanas. Tanto en verano como en invierno, tanto si el sol apenas se levanta como si cae
madreUn día estaba yo escuchando la radio en onda media. Y sonó esta canción: «¡Oh, cuánto anhelo ver a mi madre en el umbral!» ¡Dios mío!, dije, qué bien compre
mujeres y niñasMi abuela dio a luz a mi madre no hace demasiado tiempo. Pero también dio a luz a otros muchos niños y niñas. La abuela decía que no era exactamente por amo
padres de segunda manoHabía dos maridos, y a ninguno de los dos le gustaron los huevos. A mí tampoco me gustan hechos así, les dije. Hacéoslos vosotros mismos. Los dos suspiraron
un motivo para vivirUna Navidad mi marido me regaló un plumero. No estuvo nada bien. Por mucho que digan, nadie me convencerá de que trataba solamente de ser amable. —No quiero
zagrowsky cuentaYo estaba en el parque, al pie de ese árbol. Lo llaman el Olmo del Patíbulo. Hubo un tiempo en que servía de escarmiento a toda clase de gamberros. Hoy en d