giuseppe tomasi di lampedusa
la felicidad y la leyMolestó a todo el pasaje cuando subió al autobús. El portafolios repleto de papeles ajenos, el enorme envoltorio que le obligaba a arquear el brazo izquierd
la sirenaAl final del otoño de 1938 me encontraba en plena crisis de misantropía. Residía en Turín y la “tota” n.1, al hurgar en mis bolsillos, mientras yo dormía, e
ligheaA fines del otoño de 1938 me hallaba en plena crisis de misantropía. En esos tiempos trabajaba en Turín, y la tota No. 1, hurgando en mis bolsillos —mientra