giovannino guareschi
el huevo y la gallinaEntre los hombres de Peppone había uno al que llamaban Bólido. Era una bestia enorme, lenta y tarda como un elefante y un poco tocado. Bólido pertenecía a l
la hectárea—Margherita —dije, mientras me sentaba a la mesa—, ¿te acuerdas de aquel terreno del que te hablé el año pasado? —No —respondió Margherita—, ¿por qué? —Porq
los del terruñoGion era el tercero de todos nosotros, los doce hermanos. Cuando le tocó el turno se fue a hacer el servicio. Fui yo quien le acompañó con el carro hasta el
primera historiaYo vivía en Bosque Grande, en la Basa, con mi padre, mi madre y once hermanos. Yo, que era el mayor, tocaba apenas los doce años, y Quico, que era el menor,
tercera historia¿Muchachas? No; nada de muchachas. Si se trata de hacer un poco de jarana en la hostería, de cantar un rato, siempre dispuesto. Pero nada más. Ya tengo mi n