giovanni boccaccio
buena monedaSiendo obispo de Florencia micer Antonio de Orsi, valioso y sabio prelado, vino a Florencia un noble catalán llamado micer Diego de la Ratta , mariscal del
ciappellettoHabiéndose Musciatto Franzesi convertido, de riquísimo y gran mercader en Francia, en caballero, y debiendo venir a Toscana con micer Carlos Sin Tierra, her
el amante dormidoNo hace mucho tiempo hubo en Salerno un grandísimo médico cirujano cuyo nombre fue maestro Mazzeo de la Montagna, el cual, ya cerca de sus últimos años, hab
el cocinero chichibioCurrado Gianfiglazzi se distinguía en nuestra ciudad como hombre eminente, liberal y espléndido, y viviendo vida hidalga, halló siempre placer en los perros
el cordel del dedoEn nuestra ciudad hubo un riquísimo mercader llamado Arriguccio Berfinghieri, el cual neciamente, tal como ahora hacen cada día los mercaderes, pensó ennobl
el halcón de federigoEn Florencia hubo un joven llamado Federigo de los Alberighi, en hechos de armas y en cortesía alabado sobre todos los demás donceles de Toscana. El cual, c
el judío abrahamHubo en París un gran mercader y hombre bueno que fue llamado Giannotto de Civigní, lealísimo y recto y gran negociante en el rango de la pañería; y tenía í
el mechón de cabelloAgilulfo, monarca de los longobardos, estableció en Paria, ciudad de Lombardía, la base de su soberanía. Como sus antecesores, cogió por mujer a Tendelinga,
el sueño del maridoNo sé si vosotras conocisteis a Talano de Imola, hombre muy honrado. Este, habiendo tomado por mujer a una joven llamada Margarita, más hermosa que todas la
el tullido fingidoHabía, no hace todavía mucho tiempo, un tudesco en Treviso llamado Arrigo que, siendo hombre pobre, servía como porteador a sueldo a quien se lo solicitaba
gozo sin costoHabía en Milán un tudesco a sueldo cuyo nombre fue Gulfardo, arrogante en su persona y muy leal a aquellos a cuyo servicio se ponía, lo que raras veces suel
griseldaVoy a contar de un marqués no una cosa magnífica, sino una solemne barbaridad, aunque terminase con buen fin; la cual no aconsejo a nadie que la imite porqu
la tinajaNo hace casi nada de tiempo que un pobre hombre, en Nápoles, tomó por mujer a una hermosa y atrayente jovencita llamada Peronella; y él con su oficio, que e
lamporecchioHermosas amigas, son muchos los hombres y mujeres majaderos que suponen que, por vestir a una moza con una blanca toca y una oscura vestidura, ha dejado de
los calzones del curaDebéis saber, pues, que en Lombardía hubo un monasterio famosísimo por su santidad y religión en el cual, entre otras monjas que allí había, había una joven
los hombres más nobles y antiguosNo ha pasado mucho tiempo desde que en nuestra ciudad hubo un joven llamado Michele Scalza, que era el más agradable y divertido hombre de mundo, y tenía en
los tres anillosAños atrás vivió un hombre llamado Saladino, cuyo valor era tan grande que llegó a sultán de Babilonia y alcanzó muchas victorias sobre los reyes sarracenos
meter el diablo en el infiernoEn la ciudad de Cafsa, en Berbería, hubo hace tiempo un hombre riquísimo que, entre otros hijos, tenía una hijita hermosa y donosa cuyo nombre era Alibech;
sin cola no hay yeguaEl año pasado hubo en Barletta un cura llamado don Gianni de Barolo el cual, porque tenía una iglesia pobre, para sustentar su vida comenzó a llevar mercanc
¿qué debo hacer con lo que me sobra?En la ciudad de Prato había antes una ley, ciertamente no menos condenable que dura, que, sin hacer distinción, mandaba que igual fuera quemada la mujer que