george sand
el orcoComo de ordinario, estábamos reunidos bajo el emparrado. Era una tarde tormentosa, con un aire pesado y un cielo cargado de nubes negras surcadas por frecuentes relámpagos. Guardábamos un silencio
la marquesaLa marquesa de R… no poseía demasiado talento, aunque se dé por sentado en literatura que todas las mujeres mayores deben chispear de ingenio. Su ignorancia era absoluta respecto a los temas que l
las lavanderas nocturnasHe aquí, en mi opinión, la más siniestra de las visiones del miedo. Es también la más difundida pues creo que se encuentra en todos los países. En torno a las charcas estancadas y a los manantiale
las señoritasLes demoiselles o señoritas del Berry nos parecen primas de las milloraines normandas que el autor de La Normandie merveilleuse describe como seres de estatura gigantesca. Se mantienen inmóviles y
los fuegos fatuosLos flambeaux, flambettes o flamboires, también llamados fuegos fatuos, son esos meteoros azulados que todo el mundo ha encontrado por la noche o ha visto danzar sobre la superficie inmóvil de las