fernán caballero
bella florHabía una vez un padre que tenía dos hijos; el mayor le tocó la suerte de soldado, y fue a América, donde estuvo muchos años. Cuando volvió, su padre había
benibaireHabía una vez tres cabritas muy pobrecitas, y la mayor dijo: -¿Qué haremos? La segunda contestó: -No lo sé. Y la tercera dijo: -Yo sí que lo sé. Vamos a cas
cómo le gusta al niño dios que le pidanHabía dos pobrecitas niñas que tenían un padre muy bueno, pero una madrastra muy mala. Como no las podía ver ante sus ojos, pasaban las pobres niñas su vida
cuento de brujaHabía un padre y una madre que tenían una hija de quince años, y se la llevó una bruja; la llevó donde había otras, y la metieron en un baño de aromas, y le
el carlancoEra vez y vez una cabra, muy mujer de bien, que tenía tres chivitas que había criado muy bien, y metiditas en su casa. En una ocasión en que iban por los mo
el lirio azulHabía vez y vez un rey que tenía tres hijos, a los que dijo que daría la corona a aquel de los tres que le trajese el lirio azul. Echáronse los hijos cada c
el lobo bobo y la zorra astutaHabía una vez una zorra que tenía dos zorritas de corta edad. Cerca de su casa, que era una chocita, vivía un lobo, su compadre. Un día que pasaba por allí,
el pícaro pajarilloHabía vez y vez un pajarito, que se fue a un sastre, y le mandó que le hiciese un vestidito de lana. El sastre le tomó la medida, y le dijo que a los tres d
la hormiguitaHabía vez y vez una hormiguita tan primorosa, tan concertada, tan hacendosa, que era un encanto. Un día que estaba barriendo la puerta de su casa, se halló
la niña de los tres maridosHabía un padre que tenía una hija muy hermosa, pero muy voluntariosa y terca. Se presentaron tres novios a cual más apuestos, que le pidieron su hija; él co
la tentaciónHabía un obispo que era muy amante y devoto de san Andrés, y más que a otra virtud alguna, afecto a la castidad. El Demonio, a quien Dios le quitó el poder
la virgen costureraUn lego de convento, de corazón muy sencillo y sano, tenía un entrañable amor a la Virgen, y vivía con el pesar de no tener en su celda ninguna imagen de la
los caballeros del pezÉrase vez y vez un pobre zapatero remendón, que no ganaba nada en su oficio, y así determinó comprar una red y meterse a pescador. Muchos días estuvo pescan
los deseosHabía un matrimonio anciano, que aunque pobre, toda su vida la había pasado muy bien trabajando y cuidando de su pequeña hacienda. Una noche de invierno est
los dos caminitosHabía una vez un hombre que tenía una mujer muy buena y dos hijitos, un niño y una niña. Murió su mujer, y se volvió a casar con otra que era muy mala, y ab
otra versión del carlancoHabía tres ovejitas que se reunieron para labrarse una casita; hiciéronlo así con muchas ramitas y yerbecitas, y después de concluida, la mayor se metió en
señor, aquí está juanHabía un hombre buenísimo, pero muy desgraciado. Cuanto emprendía le salía mal, y mientras con más fervor le rogaba a Dios todos los días cuando iba a misa
si dios quiereHabía una vez un gallego que se volvía a Galicia, después de haber juntado unos cuartos en Sevilla. Ya muy cerca de su pueblo se encontró a uno, que le preg
una promesaHabía una vez una mujer que no tenía hijos, y tantos deseos de tenerlos, que no consiguiendo sus oraciones a Dios el obtenerlo, se ofreció al diablo darle a