félix pita rodríguez
cosme y damiánDesde el maizal lo podía ver todo, gracias a la fogata que habían hecho al pie de los árboles. Los tenían en tierra, bien atados con sogas de animales y las
el despojadoTodo empezó por aquel cacharro de cerámica que vi en el tenderete de la india. Yo no sé si para los demás será igual: para mí, la cerámica es la cosa más mi
la pipa de cerezoStanislaw Pawlesky dio por redondeada su vida, en perfección sin mácula, el día 19 de abril, cuando al salir de Jacob’s Store llevaba en su mano derecha un
la recompensaLos ojos de Marta se clavaron en el cuerpecito arrugado y empequeñecido por la fiebre. ¿Dónde estaría aquella bolita que corría por dentro y era el mal? Nic
tobíasUno puede clavarse las cosas en la cabeza o en el corazón. De las dos maneras está bien y son ya de uno, le pertenecen. Hay, sin embargo, una pequeña difere