PAIS RELATO

Libros de eva gil soriano

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eva gil soriano

el rescate
Eran las doce menos cuarto de la noche, el operativo estaba listo, les quedaba apenas quince minutos para que se cumpliera el plazo. Trabajaban a contrarreloj, los nervios y el estrés se respiraba
errores del pasado
Hacía seis días que había recuperado su libertad, había alquilado un cuarto piso sin ascensor y no tenía la menor idea de qué hacer. De la noche a la mañana su vida había dado un giro de ciento oc
esperando por ti
Caminaba casi corriendo por la acera, llegaba tarde, al menos diez minutos tarde. No era la primera vez y no podía permitirse una amonestación más por parte de la encargada. En su apresuramiento t
la fuerza del amor
Debía encontrarle, tras cinco años sin saber nada de él ahora necesitaba verle, hablar con él y pedirle un gran favor. Era consciente de que no le había buscado en todos estos años y ahora solo lo
mi destino eres tú
Odiaba el día de San Valentín, odiaba ver las decoraciones de corazones en los escaparates, los anuncios publicitarios empalagosos. ¿Qué de especial tenía ese día? Pues para ella nada. Nada de nad
milagros de navidad
Era su primer día de trabajo en una empresa que administraba fincas. Se encontraba en un edificio de seis plantas donde podías encontrar abogados, gestores… e incluso dentistas. Las oficinas de es
porque te quiero
Paseaba por la calle después de haber estado repartiendo currículos por media ciudad. Contaba con veintisiete años, no tenía coche y todavía vivía con sus padres, no es que no estuviese a gusto co
solo tú
La presión que había sufrido a lo largo de los años estaba acabando con él. Se sentía mareado y la acidez del estómago lo estaba quemando por dentro. Se encontraba en la puerta de la iglesia a esc
sortilegio
La luna llena había alcanzado el cenit cuando bajaba por la cañería desde su habitación hasta el pequeño jardín trasero. Si sus padres se enteraban estaría castigada los próximos diez años, pero d
sueños por cumplir
Regresé a casa, a la ciudad que me vio nacer, más concretamente a casa de mis padres. Me marché hace doce años con la ilusión y las ganas de comerme el mundo, pero el mundo me comió a mí. Con diec
susurro al corazón
El nuevo capataz de la hacienda la estaba volviendo loca, hacía cuanto le daba la gana y no respetaba sus órdenes. ¿Acaso no era ella la dueña? Pues no lo parecía porque él mandaba a los trabajado
una llamada en la distancia
Hacía mes y medio que había desaparecido y por fin el detective que contrató había dado resultados. Fue entonces que se montó en el primer avión que volaba hacia Bangkok con muy poca ropa en su ma
una razón para vivir
La noche anterior había nevado y el frío calaba hasta los huesos. El cielo estaba grisáceo y la humedad se respiraba en el ambiente. Se acomodó la bufanda alrededor del cuello y caminó hacía la ve