PAIS RELATO

Libros de enrique jardiel poncela

Autores

enrique jardiel poncela

a propósito del carnaval
Cómo acabó sus días Itarreta La vida, como los roscones de Reyes, siempre nos guarda una sorpresa. Es lo común que los cronistas y los cuentistas vean con angustia terrible la llegada del Carnaval
consejos a una señora
La felicidad en el matrimonio Bajo el escalofriante seudónimo “Una agradecida a Juan Ferragut”, me escribe una lectora casada pidiéndome unas reglas para ser feliz en su matrimonio hasta que el si
el amor que no podía ocultarse
Durante tres horas largas hice todas aquellas operaciones que denotan la impaciencia en que se sumerge un alma: consulté el reloj, le di cuerda, volví a consultarlo, le di cuerda nuevamente, y, po
el amor tomado del natural
LA DAMA La mesa de al lado estaba vacía. Pero estuvo vacía poco tiempo. Porque una mujer joven y elegante entró en el café, miró a su alrededor, dio unos pasos, vaciló, se detuvo, dudó y, por fin,
el chofer nuevo (sin la letra “a”)
Nota: Narración escrita por el autor sin utilizar la letra “a”. Siempre que el chófer nuevo puso en movimiento el motor de mi coche ejecutó sorprendentes ejercicios llenos de riesgos y sembró el t
la mujer-gato
Aquella mujer tenía unos ojos verdes, como los de los gatos, y eran tan iguales a los de los gatos, que hasta fosforescían en la oscuridad. ¡Qué cómodo resultaba amarla! Porque gracias a las felin
la silla del imperio
En el año 329, se traslada a Constantinopla la silla del Imperio. También se trasladaron otros muebles, pero la silla pesaba tanto y se cayó al suelo tantas veces, que fue el mueble al que se conc
los vecinos del principal derecha
Al llegar a mi patria, de regreso de la Argentina, hice lo que suele hacer todo el que se encuentra en mi caso: me instalé en un hotel y me dediqué a buscar un piso desalquilado. Para un hombre co
un marido sin vocación (sin la letra “e”)
Nota: Narración escrita por el autor sin utilizar la letra “e”. Un otoño -muchos años atrás-, cuando más olían las rosas y mayor sombra daban las acacias, un microbio muy conocido atacó, rudo y vo
una muchacha angelical
Historia en seis cartas De Baldomero Ansúrez a Francisco Montánchez. Querido Paquete: Acabo de llegar de Londres, donde me he tirado unos meses fantasmagóricos. Chico, me he sacudido cada orgía, q