elizabeth bowen
la amante del demonioHacia el ocaso de ese día, que había pasado en Londres, la señora Drover se dirigió hacia su casa, que tenía cerrada, para recoger algunas cosas que deseaba llevarse. Unas eran suyas, otras de su
la mano enguantadaJasmine Lodge estaba situado en una ladera residencial con un bonito bosque en el sur de Irlanda, con vistas a un río y, mejor aún, a los tejados de una animada ciudad militar. Alrededor de 1904,