eduardo delgado zahino
la chocolatinaSintió que se cruzaba consigo mismo, una y otra vez y, en cada ocasión, creyó que su mente se mezclaba con versiones idénticas de su persona. El impulso per
la esperanza de beni—...Te quiero. En su cabeza resonaron esas últimas palabras de Elisa, provenientes de sus aun vibrantes tímpanos, pero la realidad luminosa y familiar había
los cielos clarosHe guardado el telescopio en un viejo saco y he ocultado sus redondeces envolviéndolo en trapos, intentando dar al conjunto la forma poco apetecible de un s