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Libros de cynthia ozick

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cynthia ozick

actores
Matt Sorley, seudónimo de Mose Sadacca, era actor. Actor de reparto y (cuando le dejaban) cómico. Tenía una cara ancha, elástica, de tez morena, unas entradas que cada vez ganaban más terreno a su
cómo ayudar a t. s. eliot a escribir mejor
En el mundo del academicismo literario por lo general aún se desconoce que una primera versión del célebre poema de T. S. Eliot, “La canción de amor de J. Alfred Prufrock”, apareció publicada por
del cuaderno de notas de un refugiado
I La habitación de Freud No hace mucho que convirtieron la casa vienesa de Freud en un museo, pero son pocas las visitas que recibe. Incluso es difícil saber que está ahí: los grandes hoteles no l
derramamiento de sangre
Bleilip salió en un autobús Greyhound de Nueva York y recorrió parajes gélidos, mitad urbanos, mitad rurales, hasta llegar al pueblo de los jasídicos. Había pensado caminar, pero sentía pesados lo
dictado
1 A principios del verano de 1901, Lamb House, la residencia solariega de Henry James en Rye, estaba inundada de flores. Al término de la sesión de dictado de la mañana, Mary Weld, su joven amanue
disparos
Llegué a la fotografía de la misma manera que llegué a la subyugación: sin ningún talento especial y sin un punto de vista concreto. Hacer fotografías —cuando las hago, quiero decir— no tiene nada
el chal
Stella, fría, fría, la frialdad del infierno. Cómo anduvieron juntas por los caminos, Rosa, con Magda acurrucada entre sus pechos doloridos, Magda envuelta en el chal… A veces Stella llevaba a Mag
el rabino pagano
Cuando supe que Isaac Kornfeld, un hombre devoto y lúcido, se había ahorcado en el parque municipal, metí una ficha en el torniquete del metro y fui a ver el árbol. Habíamos sido compañeros de cla
en fumicaro
Frank Castle lo sabía todo. Era crítico de arte, era crítico literario, escribía sobre política y moral, podía abordar cualquier asunto. Era periodista de prensa, y además presentaba un semanario
envidia, o el yiddish en américa
Edelshtein, ciudadano estadounidense desde hacía cuarenta años, era un lector voraz de novelas de autores “de —esto lo decía con un gruñido— extracción judía”. Los consideraba pueriles, depravados
la bruja de los muelles
Aquella primavera me tocó, supongo que por ser el pionero de la familia, ir muchas veces al puerto a despedir a los parientes que zarpaban de viaje. No dejaba de ser curioso, teniendo en cuenta qu
la maleta
El señor Hencke, el padre del artista, era alemán, arquitecto y viajero, no particularmente en ese orden de importancia. Pilotó un Fokker para el káiser, pero apenas quedaba nada en él del antiguo
la mariposa y el semáforo
Jerusalén, esa ciudad fénix, no es conocida por el nombre de sus calles. Tampoco lo es Bagdad, ni Copenhague, Río de Janeiro, Camelot o Atenas, y tampoco Pekín, Florencia, Babilonia ni San Petersb
la mujer del médico
Las tres hermanas del médico se habían reunido a hacer las ensaladas en casa de la hermana que tenía la cocina más grande. Hacían los preparativos para celebrar que el médico cumplía cincuenta año
levitación
Una pareja de novelistas, marido y mujer, dieron una fiesta. El marido era también editor, se ganaba la vida con eso, pero en el fondo era novelista. No sabía imponerse; carecía completamente del
rosa
Rosa Lublin, demente y mujer que rebuscaba entre la basura, cerró la tienda que regentaba —ella misma la destrozó por completo en un ataque de locura— y se trasladó a Miami. No fue la decisión más
un mercenario
Stanislav Lushinski, polaco y diplomático, no era un diplomático polaco. La gente bromeaba diciendo que era capaz de vender su lengua a cualquier nación dispuesta a pagar por ella. En ciertos desp
una educación
I En toda vida hay por lo menos un par de momentos perfectos, y el que Una Meyer consideraba el segundo mejor era cierta imagen de sí misma entrando en clase de latín en la universidad. Es una mañ
usurpación - las historias de los demás
De vez en cuando un escritor tropieza con una historia que es suya, y al mismo tiempo no es suya. No me refiero, dicho sea de paso, a uno de esos intelectos que analizan la sociedad y la cultura,
virilidad
Sois demasiado jóvenes para recordar a Edmund Gate, pero yo lo conocí cuando aún era Elia Gatoff, un joven en bombachos recién llegado en barco desde Liverpool. Hoy en día solo alguno de mis compa
¿qué le pasó al bebé?
De niña, a menudo me llevaban a las reuniones de la asociación de mi tío Simon, la Alianza por la Unión del Linaje Humano. Mi madre reconocía que no era el mejor lugar para una cría de diez años,