concha espina
con las últimas hojasLa diafanidad del ambiente nos iba acercando, aquella tarde, los montes oscuros y los cielos descoloridos, mientras el lejano ánsar nos enviaba, susurrante
esperando al hijoYa vuelven los de su quinta, y la madre, aguardándole, saca del arcón la ropa de paisano para colgarla en el alto perchero, a los pies de la cama recién mul