carson mccullers
asíAunque Marian, mi hermana, tiene dieciocho años y es cinco mayor que yo, estábamos más unidas y nos divertíamos más juntas que la mayoría de las hermanas. Y
correspondenciaCalle Whitehall 113 Darien, Conn. Estados Unidos 3 de noviembre de 1941 Manoel García Calle Sâo José 120 Río de Janeiro Brasil América del Sur Querido
dilema domésticoEl jueves, Martin Meadows salió de la oficina a tiempo de tomar el primer autobús directo para su casa. Era la hora en que el resplandor violeta del atardec
el aliento del cieloSu rostro joven y afilado examinó durante algún tiempo, con gesto insatisfecho, el suave azul del cielo que orlaba el horizonte. Luego, con un estremecimien
el arte y el señor mahoneyEra un hombre grande, contratista, y estaba casado con la pequeña y perspicaz señora Mahoney, muy activa en el club y en los asuntos culturales. Sagaz hombr
el instante de la hora siguienteLigeras como sombras, las manos de la mujer le acariciaron la cabeza y luego descansaron plácidamente; las puntas de sus dedos se inmovilizaron sobre las si
el jockeyEl jockey llegó a la puerta del comedor; después de un momento, entró y se puso a un lado, quieto, con la espalda apoyada contra la pared. El local estaba l
el orfanatoCómo el Hogar llegó a asociarse con el frasco siniestro pertenece a la lógica fluida de la infancia, porque al comienzo de este episodio yo no debía de tene
el patio de la calle ochenta zona oesteSolo al llegar la primavera empecé a pensar en el tipo que vivía justo en la habitación frente a la mía. Durante todos los meses de invierno el patio que no
el transeúnteEsa mañana, la frontera crepuscular entre el sueño y la vigilia era romana: fuentes salpicando y calles estrechas con arcos. La dorada y pródiga ciudad de f
frankie y la bodaprimera parte Sucedió en aquel verano verde y revuelto en que Frankie cumplió los doce años. Aquel verano hacía mucho tiempo que Frankie no era miembro de n
la balada del café tristeEl pueblo de por sí ya es melancólico. No tiene gran cosa, aparte de la fábrica de hilaturas de algodón, las casas de dos habitaciones donde viven los obrer
la niña prodigioEntró en la sala, con la carpeta de la música golpeándole contra las piernas con medias de invierno y el otro brazo caído por el contrapeso de los libros de
los extranjerosEn agosto de 1935 un judío viajaba solo en uno de los asientos traseros de un autobús de línea en dirección sur. Caía la tarde y llevaba de viaje desde las
madame zilensky y el rey de finlandiaTodo el mérito de haber traído a Madame Zilensky a la Universidad de Ryder se debía al señor Brook, director del departamento de música. La universidad se c
muchacho obsesionadoHugh fue hasta la esquina de la casa en busca de su madre, pero no estaba en el jardín. A veces salía para hacer como que se ocupaba del arriate con las flo
poldiLa lluvia helada que empezó a caer cuando solo le faltaba una manzana para llegar al hotel dejó sin color las luces que se encendían por entonces a lo largo
reflejos en un ojo doradoPrimera parte Un puesto militar en tiempo de paz es un lugar monótono. Pueden ocurrir algunas cosas, pero se repiten una y otra vez. El mismo plano de un ca
sin títuloEl joven en el restaurante de la estación de autobuses no sabía ni el nombre ni el emplazamiento de la ciudad donde se encontraba, y todo su conocimiento de
suckerFue siempre como si tuviera un cuarto para mí solo. Sucker dormía conmigo en mi cama, pero no se entrometía en nada. La habitación era mía y yo la usaba com
un árbol. una roca. una nube.Llovía aquella mañana y todavía estaba muy oscuro. El chico de los periódicos había terminado casi su recorrido cuando llegó al cafetín y entró a tomarse un
«wunderkind»Entró en el cuarto de estar, con la carpeta de la música golpeándole contra las piernas con medias de invierno y el otro brazo caído por el contrapeso de lo
¿quién ha visto el viento?Ken Harris había estado toda la tarde ante la máquina de escribir y una hoja en blanco. Era invierno y nevaba. La nieve reducía el ruido del tráfico, y el a