PAIS RELATO

Libros de bret harte

Autores

bret harte

bloqueados por la nieve
I Hacía ya algunos instantes que la diligencia de las Sierras, en medio de un silencio absoluto y de una oscuridad profunda, había comenzado la ascensión de la cuesta que conducía al puerto de la
coronel starbottle por el demandante
Había sido un día de triunfo para el coronel Starbottle. Primero, por su personalidad, pues hubiese sido difícil separar las hazañas del coronel de su individualidad; segundo, por su habilidad de
de cómo san nicolás llegó a simpson's bar
En el valle del Sacramento estaba el tiempo muy metido en aguas. El North Fork se había salido de madre y la Rattlesnake Creek estaba impracticable. Bajo una enorme extensión de agua que alcanzaba
el beso de salomy jane
Solo un tiro había sido disparado. No dio en el blanco —el cabecilla de los Vigilantes— y dejó a Red Pete, que lo había disparado, cubierto por sus rifles y a su merced. Pues su mano estaba acalam
el elegante de la puerta
También era minero. Durante el invierno de 1851 le encontró un grupito de exploradores que franqueó las nieves desembocando en un pequeño valle, que más adelante tomó el nombre de La Puerta. Era s
el filón del vado del diablo
I El Vado del Diablo acababa de inaugurar una era de prosperidad fabulosa. A las cinco o seis chozas allí establecidas en un principio, no tardaron en adicionarse unas treinta cabañas, construidas
el hijo pródigo de mr. thompson
Todos sabíamos que Mr. Thompson andaba en busca de su hijo, y por cierto que era éste buena pieza. No fue un secreto para sus compañeros, de viaje, que venia a California con este único objeto. Co
el hombre de solano
Se me acercó en el entreacto, en uno de los pasillos del teatro de la ópera. Era un personaje tan notable como los que actuaban en el espectáculo. Su traje de distintos colores parecía recién comp
el idilio de red-gulch
Sandy estaba bebido. Hallábase tumbado bajo una mata de azalea, casi en la misma actitud en que había caído algunas horas antes. El tiempo transcurrido desde que se tendiera allí no lo sabía ni le
el loco de five-forks
Vivía solo, no porque el resto del campo hubiese condenado su locura al aislamiento, sino más bien por gusto, y esa afición habíase manifestado mucho tiempo antes que se notara que su cerebro se h
el ojo derecho del comandante
Eran las postrimerías del año 1797 en California, con su viento suroeste. La pequeña bahía de San Carlos, aunque abrigada por los cabos de la Bendita Trinidad, estaba áspera y turbulenta; la espum
el poeta de sierra flat
Mientras el activo editor de La Crónica de Sierra Flat estaba junto a la caja tipográfica, componiendo el número siguiente del periódico, no podía dejar de oír a los pájaros carpinteros, que traba
el pretendiente de washington
—¿Ha leído usted alguna vez El Centinela de Remus?—me preguntó. Y no tan solo no había leído nunca semejante periódico, sino que ignoraba hasta la situación geográfica del pueblo. —¡Es extraño que
el socio de tennessee
Jamás conocimos su nombre verdadero, y por cierto que el ignorarlo no causó nunca en nuestra sociedad el menor disgusto, puesto que en 1854 la mayor parte de la gente de Sandy-Bar se bautizó nueva
el “monte del diablo”
No pretendo que sean auténticas las páginas que siguen. Reconozco con alguna inquietud la falta de pruebas documentadas del singular suceso que voy a relatar. Dispersos los recuerdos escritos, he
en un sleeping-car
Lo que voy a referir ocurrió en el sleeping-car, sistema Pullman, que circulaba por una línea del Oeste. Después de aquella primera entrada en lo inconsciente que hace el viajero fatigado al echar
la aventura del padre vicentio
Una víspera de Año Nuevo, hace unos cuarenta años, el padre Vicentio, que venía de la Misión Dolores, seguía lentamente su camino a través de las arenosas colinas. Cuando trepaba por la cresta más
la ilíada de sandy bar
Antes de las nueve de la mañana, todos sabían a lo largo del río que los dos socios de la “Pertenencia Amistad” se habían peleado, separándose al alba. A esa hora, a su vecino más cercano le sorpr
la más joven de las hermanas piper
No creo que ninguno de los que tuvimos el placer de conocer a las hermanas Piper o que gozamos de la hospitalidad del juez Piper, su padre, jamás nos interesamos por la hermana más joven. No debid
la ogresa de silver land
Hace muchos años, en el segundo del reinado del célebre Calip Lo, vivía en Silver Land, localidad contigua a su territorio, cierta terrible ogresa. Habitaba ésta en las entrañas de una montaña lúg
la punta del diablo
En la orilla septentrional de la bahía de San Francisco, en el punto en que la Puerta de Oro se ensancha al entrar en el Pacífico, se alza un áspero promontorio que proporciona abrigo contra los c
la pupila del coronel starbottle
—El coronel parece estar un poco fuera de forma hoy —dijo el cantinero, mientras reponía el botellón de whisky en su lugar, mirando pensativamente a la figura del coronel Starbottle, que se alejab
la suerte de roaring camp
Agitábase en conmoción Roaring Camp. Cuestión de riñas no sería, pues en 1850 no era esta novedad bastante para reunir todo el campamento. No solamente quedaron desiertos los fosos, sino que hasta
la tarjeta comercial de dick boyle
Pine Barrens, que enlazaba con ella, con los pasajeros que debían transbordar, traía mucho retraso. Toda la estación se mantenía a la espera e inquieta. Incluso las bromas de Dick Boyle, viajante
los cuatro tutores de lagrange
PRIMERA PARTE La custodia Era ciertamente un asunto de gran importancia si tanto interesaba a los cuatro más experimentados y responsables ciudadanos de Lagrange. Habían estado sentados casi media
los maridos de mistress skaggs
PARTE PRIMERA Occidente El sol asomaba por encima de las colinas; pero una hora antes bordaba ya con franjas de fuego la negra masa de la sierra al este de Ángel y hacía ya otras dos horas que la
los proscritos de poker flat
Cuando Mr. John Oakhurst, jugador de oficio, puso el pie en la calle Mayor de Poker-Flat, en la mañana del día 22 de noviembre de 1850, presintió ya que, desde la noche anterior, se efectuaba un c
m'liss
I En el lugar en que empieza a ser menor el declive de Sierra Nevada y donde la corriente de los ríos va siendo menos impetuosa y violenta, se levanta al pie de una gran montaña roja, Smith’s-Pock
miggles
Éramos ocho, incluido el conductor. No habíamos hablado durante los últimos diez kilómetros, puesto que las sacudidas del pesado vehículo sobre la irregular carretera habían estropeado la última c
moreno de calaveras
Acababa de llegar la diligencia de Wingdam. Lo cortés y comedido de la conversación y la ausencia de humo de cigarro y de tacones de bota en las ventanillas del carruaje, indicaban bien a las clar
muck-a-muck
Novela india moderna (imitación de Cooper) I Era un día de octubre. Los últimos rayos del sol poniente se reflejaban en uno de los selváticos lagos peculiares de las sierras de California. A la de
navidad en la familia de dick spindler
Reinó la sorpresa y, en ciertos casos, el desencanto, en Rough and Ready, cuando se supo que Dick Spindler se disponía a celebrar una fiesta de Navidad “familiar” en su propia casa. Del hombre que
tres vagabundos de trinidad
—¡Ah, eres tú! ¿No? —dijo el redactor. El muchacho chino al que iba dirigida esta expresión coloquial contestó literalmente, según su costumbre: —El mismísimo Li Tee; yo no cambia. Yo no como todo
un episodio de fiddletown
I En 1858, Fiddletown la consideraba como una mujer muy bonita. En la población de Fiddletown se la consideraba por todo el mundo como una mujer bonita. Tenía una gran mata de cabello castaño clar
un perro amarillo
Nunca supe por qué en el Oeste de los Estados Unidos un perro amarillo tenía que ser considerado proverbialmente el colmo de la degradación e incompetencia canina, ni por qué la posesión de uno te
un pobre hombre
Se llamaba Fagg. David Fagg. Vino con nosotros a California, el año 1852, en el Skyscraper. Opino que el espíritu aventurero no influyó mucho en su partida; probablemente no tendría otro lugar a d
una alumna de chestnut ridge
Terminado el horario escolar, la soledad del maestro se vio interrumpida por un ruido de cascos y voces en el camino de herradura que llevaba al reducido claro en el que se encontraba la casa escu
una ingenua de las sierras
Todos retuvimos el aliento mientras la diligencia corría impetuosamente a través de la semioscuridad de la loma de Galloper. El vehículo en sí era solo una enorme sombra que avanzaba con ruido sor
una noche en wingdam
Todo el día había corrido en diligencia y me sentía atontado por el traqueteo y molestias de tan pesado viaje. De modo que cuando al caer de la tarde descendimos rápidamente al pueblecito arcadian
una viuda del valle de santa ana
La viuda Wade estaba de pie ante la ventana de su dormitorio mirando hacia el exterior con aquel vagó instinto que impulsa a la humanidad, en momentos de duda y de perplejidad, a buscar en las alt
uno
Narración Californiana Pasaba en el campamento por ser de una inutilidad y de una incapacidad absolutas. Desde el día en que puso el pie en el Bosque Rojo, llevando cuantos efectos poseía en un pa
wan-lee, el idolatra
Cuando abrí la carta de Hop-Sing, revoloteó hacia el suelo una tira de papel amarillo, cubierta de jeroglíficos, que a primera vista me figuré cándidamente que sería la etiqueta de un paquete de s