País Relato - Autores

boris vian

drencula
No hacía siquiera una hora que me encontraba en el castillo del conde Drencula y el aspecto siniestro del lugar ya provocaba los más sombríos presentimiento
el amor es ciego
1 El cinco de agosto, a las ocho, la calina cubría la ciudad. Liviana, en absoluto estorbaba la respiración y se presentaba bajo apariencia singularmente op
el lobo-hombre
En el Bois des Fausses-Reposes, al pie de la costa de Picardía, vivía un muy agraciado lobo adulto de negro pelaje y grandes ojos rojos. Se llamaba Denis, y
el peligro de los clásicos
El reloj electrónico de pared dio dos campanadas y me sobresalté, arrancándome con esfuerzo del torbellino de imágenes que se agolpaban en mi mente. Constat
las murallas del sur
1 Cubierto de deudas como desde hacía muchísimos años no lo había estado, el Mayor decidió comprar un automóvil para pasar las vacaciones más agradablemente
mala pata
1 Clams Jorjobert contemplaba a su mujer, la bella Gaviale, dando el pecho al fruto de sus amores, un robusto bebé de tres meses y de sexo femenino, cosa qu
martin me telefoneó
1 Martin me telefoneó a las cinco. Yo estaba en la oficina escribiendo no sé qué, seguramente alguna inutilidad. No me costó demasiado trabajo comprenderle.
un corazón de oro
1 Aulne caminaba pegado a la pared y cada cuatro pasos miraba hacia atrás con gesto receloso. Acababa de robar el corazón de oro del padre Mimile. Por supue