azorín
el primer milagroLa tarde va declinando; se filtran los postreros destellos de sol por el angosto ventanito del sótano. Todo está en silencio. Las manos del anciano van removiendo, como si fuera una blanda masa, e
juana y juanita¿Cómo es Juanita? ¿Dónde vive? ¿Qué hace? ¿En qué vieja y noble ciudad andaluza tiene su casa? Yo creo que la he visto en todas partes, a lo largo de mis viajes. Juanita es hija de Juana; a esta J
la prehistoria—Buenos días, querido maestro. ¿Qué tal? ¿Cómo está usted? —Ya lo está usted viendo; siempre en mi taller, enfrascado en mi grande obra. —¿Habla usted de esa obra magna, admirable, que todos esper
las sirenasCuando volvieron de la iglesia celebraron con una merienda espléndida el bautizo. La casa estaba llena de invitados; entraron todos en el comedor. Sobre el blanco mantel resaltaba la límpida crist
lo que lleva el rey gaspar“Los tres reyes han salido de sus palacios. Los tres son viejecitos. El rey Melchor es alto, con una barba blanca, con sus ojos azules, con sus anteojos de oro. El rey Baltasar es bajo, un tantico
no hacer nadaSe iba acercando, para Martín Pascual, el momento de no hacer nada. Se lo tenía bien ganado; pero a Martín Pascual le interesaba más la psicología que el derecho. Tenía derecho—después de cincuent
una civilización que se acabaCuento de Navidad La galería que circunda el vasto patio es de mármol blanco. De mármol blanco son las recias columnas y de mármol blanco son las espaciosas losas del pavimento. En el centro, entr
una elegía—Señor Azorín, ¿esto es una elegía? —Amigo lector, esto es una elegía. Se llamaba Julín. ¿Cómo os imagináis vosotros a Julín? ¿Creéis que este nombre varonil es el de algún niño rubio, vivaracho,