arthur machen
el chico listoHabiendo abandonado definitivamente la universidad de Oxford, el joven Joseph Last se preguntaba insistentemente por lo que haría próximamente y en los años venideros. Era huérfano desde su tempra
fuera de la tierraDurante agosto hubo una confusa queja acerca de la mala conducta de los niños en ciertos balnearios de Gales. Semejantes informes son sumamente difíciles de rastrear; y nadie tiene mejor razón que
la luz interiorUna tarde otoñal, cuando la suciedad de Londres estaba velada por una leve neblina azulada, y sus vistas y sus largas calles parecían espléndidas, el señor Charles Salisbury paseaba por Rupert Str
la mano rojaEl problema de los anzuelos. —No puede haber ninguna duda —dijo el Sr. Phillipps—, de que mi teoría es la verdadera; estos pedernales son anzuelos prehistóricos. —Pero sabes que con toda probabili
la novela del polvo blancoME LLAMO HELEN LEICESTER. Mi padre, el mayor general Wyn Leicester, distinguido oficial de artillería, falleció hace cinco años de una enfermedad del hígado, adquirida en el clima insalubre de la
la pirámide brillanteI. El signo de punta de flecha —¿Embrujado, dice usted? —Sí: embrujado. Cuando nos conocimos, hace tres años, me habló usted de la región donde vive, con sus bosques antiquísimos, sus colinas agre
los arquerosPasó durante la Retirada de los 80 mil, y la autoridad de la censura es suficiente excusa para no ser más explícito. Pero pasó durante el más terrible día de aquella terrible época, el día en que
los niños de la charcaHace algunos veranos atrás, en compañía de viejos amigos, me detuve en mi condado natal, en la frontera galesa. Era un año seco y caluroso, y penetré en aquellos valles verdes y bien regados con u
los niños felicesEl día después de Navidad de 1915, mis deberes profesionales me llevaron al norte, o, para ser tan preciso como lo permiten nuestras convenciones actuales, al «distrito noreste». Corrían disparata
un nuevo cuento de navidadSin lugar a dudas, la vida de Scrooge se había encendido. Diez años habían pasado desde que el espíritu del viejo Jacob Marley le había visitado, y que los Fantasmas de las Navidades Pasadas, Pres
vinum sabbatiMi nombre es Leicester; mi padre, el mayor general Wyn Leicester, distinguido oficial de artillería, sucumbió hace cinco años a una compleja enfermedad del hígado, adquirida en el letal clima de l