almudena grandes
amor de madreEs ella, ¿no se acuerdan?, mi hija Marianne, la jovencita que está a mi lado en esta diapositiva, la misma… A ver, voy a quitarme de delante para que la vea
modelos de mujerCuando descolgué el teléfono para inaugurar una desconcertante mañana de plomo, pintada con esa luz húmeda y gris que tendría que estar prohibida siempre, y
mozart, y brahms, y corelli—Esto es lo único glorioso, lo único heroico, lo único digno que hemos hecho los españoles en toda la puta historia, fijaos en lo que os digo, lo único, est