aleksandr pushkin
dubrovskyLIBRO PRIMERO I Hace algunos años vivía en una de sus haciendas un señor ruso a la antigua usanza, Kirila Petróvich Troyekúrov. Su riqueza, su rancio abolengo y sus amistades le daban gran peso en
el disparo memorableEstábamos acantonados en el pequeño pueblo de X. Todo el mundo sabe cómo es la vida de un oficial de tropa de guarnición. A la mañana, estudio y picadero; la comida en casa del comandante del regi
el dueloI Por aquel entonces estábamos de guarnición en la pequeña ciudad de ***. Todo el mundo conoce la vida del oficial de infantería. Por la mañana, teoría y ejercicios; después, comer en casa del com
el fabricante de ataúdesLos últimos enseres del fabricante de ataúdes Adrián Prójorov se cargaron sobre el coche fúnebre, y la pareja de rocines se arrastró por cuarta vez de la Basmánnaya a la Nikítinskaya, calle a la q
el jefe de posta¿Quién no ha maldecido a los jefes de posta, quién no los ha colmado de improperios? ¿Quién en un arranque de cólera no les ha exigido el libro fatal para dejar en él constancia de su inútil recla
el maestro de postas¿Quién no habrá maldecido a los maestros de postas, quién no habrá batallado con ellos? ¿Quién, en un momento de ira, no habrá exigido el libro fatídico para inscribir en él una queja inútil acerc
el negro de pedro el grandeI Estoy en París, he comenzado a vivir, no solo a respirar. Dmítriyev, Diario de un viajero Entre los jóvenes enviados por Pedro el Grande a países extraños con el fin de adquirir conocimientos, i
el pescador y el pez doradoÉrase una vez un pescador anciano que vivía con su también anciana esposa en una triste y pobre cabaña junto al mar. Durante treinta y tres años el anciano se dedicó a pescar con una red y su muje
el sepultureroCargaron los últimos enseres del sepulturero Adrián Prójorov en un coche fúnebre y por cuarta vez la escuálida pareja de caballos se arrastró desde la calle de Basmánnaya a la de Nikítskaya, donde
el zar saltánÉrase una vez… Tres muchachas hilaban sentadas junto a la ventana. —Si yo fuera zarina —dijo una de ellas— prepararía sola un festín para el mundo entero. —Si fuera yo zarina —dijo su hermana— hil
estábamos pasando la tarde en la dacha…Estábamos pasando la tarde en la dacha de la princesa D. En la conversación surgió el nombre de Mme de Staël. El barón Dahlberg, en muy mal francés, relató con bastante poca gracia la conocida ané
historia del pueblo de goriújinoSi Dios me mandara lectores tal vez tendrían curiosidad por saber cómo decidí escribir la historia del pueblo de Goriújino. Para explicarlo debería entrar en algunos pormenores previos. Nací de pa
kirdzhaliKirdzhali era de origen búlgaro. Kirdzhali en turco significa “paladín, intrépido”. No conozco su verdadero nombre. En toda Moldavia sembraba el terror con sus atracos. Voy a relatar una de sus ha
la dama de espadasI Un día en casa del oficial de la Guardia Narúmov jugaban a las cartas. La larga noche de invierno pasó sin que nadie lo notara; se sentaron a cenar pasadas las cuatro de la mañana. Los que había
la dama de piqueI En los días de lluvia se reunían a menudo; apostaban —Dios los perdone– de cincuenta a cien, ganaban y apuntaban sus ganancias con tiza. Así, en los días de lluvia estaban ocupados todos. Una ve
la hija del capitánI El sargento de la guardia —Si mañana pudiera ser capitán de la guardia… —¡Bien dicho! Que sepa lo que es bueno… —¿Y quién es su padre? KNIAZHNÍN [1742-1791, El fanfarrón] Mi padre, Andrey Petróv
la nevascaA finales del año 1811, época memorable para todos nosotros, vivía en su propiedad de Nenarádovo el bueno de Gavrila Gavrílovich R. Tenía fama en toda la provincia por su hospitalidad y su buen co
la señorita campesinaEn una de nuestras provincias alejadas se encontraban las propiedades de Iván Petróvich Bérestov. De joven sirvió en la guardia, se retiró a principios del año 1797, se marchó a su pueblo y desde
la tempestad de nieveA finales de 1811, en tiempos de grata memoria, vivía en su propiedad de Nenarádovo el bueno de Gavrila Gavrílovich R**. Era famoso en toda la región por su hospitalidad y carácter afable; los vec
la zarevna muerta y los siete guerrerosEl zar se despidió de la zarina. Emprendía un largo viaje. La zarina se sentó junto a la ventana a esperar el regreso de su amado esposo. Así pasaban todos los días. Se cansaron sus ojos de tanto
los invitados estaban llegando a la dacha…I Los invitados estaban llegando a la dacha de ***. La sala se iba llenando de damas y caballeros que venían al mismo tiempo del teatro, donde habían visto una nueva ópera italiana. Poco a poco fu
noches egipciasI —Quel est cet homme? —Ha, c’est un bien grand talent, il fait de sa voix tout ce qu’il veut. —Il devrait bien, madame, s’en faire une culotte. [“—¿Quién es ese hombre? —Es un gran talento, hace
novela en cartasI. LIZA A SASHA Claro está, querida Sáshenka, que te habrá sorprendido mi inesperada marcha al campo. Me apresuro a explicártelo todo sinceramente. Mi situación de dependencia siempre me había res
róslavlevLeyendo Róslavlev descubrí asombrada que su intriga está basada en un acontecimiento verídico demasiado familiar para mí. En tiempos fui amiga de la desdichada mujer elegida por el señor Zagoskin
viaje a arzrum durante la campaña de 1827Durante la guerra entre Rusia y Turquía, el ejército ruso ocupó importantes territorios en el noreste de Turquía, en particular la antigua ciudad-fortaleza armenia Arzrum (Erzerum). Introducción H