aldous huxley
cura de reposoEra una mujercita de pelo oscuro, cuyos ojos de color gris azulado llamaban la atención, tan grandes parecían en su carita pálida. Una cara de niña, con menudas facciones delicadas, pero marchitas
el joven arquímedesFue la vista lo que nos decidió a alquilarla. Es cierto que la casa tenía sus inconvenientes. Estaba bastante lejos de la ciudad y no tenía teléfono. El alquiler era excesivamente caro y los desag
el monóculoLa sala estaba en el primer piso. El rumor confuso e inarticulado de muchas voces flotaba escaleras abajo, como el rugir de un tren lejano. Gregory se despojó del sobretodo y lo entregó a la donce
el retrato—Cuadros —dijo Mr. Biggers—, usted quiere ver unos cuadros. En este momento tenemos aquí una exposición muy interesante de cosas modernas de contraste admirable: cosas inglesas y cosas francesas…
el sombrero mexicanoEl tendero lo llamó cariñosamente un «sombrerito» mexicano. Y tal vez fuera pequeño para ser mexicano. Pero en esta Europa nuestra, en donde el espacio es limitado y nuestras escalas son entecas,
el tío spencerConozco a personas que pueden mirar con los ojos de la memoria la larga serie de sus vacaciones infantiles y contemplar paisajes siempre diferentes: onduladas llanuras cubiertas de césped o arrisc
fardLlevaban discutiendo y peleando casi tres cuartos de hora. El rumor inarticulado de las voces llegaba flotando por el pasillo desde el otro extremo del piso. Encorvada sobre su costura, Sophie se
hubert y minniePara Hubert Lapell era extremadamente importante aquel primer amor. «Importante» fue la palabra que empleó al escribir sobre él en su Diario. Era un acontecimiento de su vida, un verdadero acontec
los claxtonQué espiritual y bella vida llevaban los Claxton en su casita del Common! Hasta el gato era vegetariano —al menos oficialmente—, hasta el gato. Lo cual hacía de todo punto inexcusable la conducta